La
geopolítica actual viene ceñida a los intereses económicos y comerciales de
cada país, atrás quedaron aquellos movimientos donde el interés era por los
pueblos, hoy en día las relaciones diplomáticas se basan en intereses mutuos y
acuerdos donde ambas partes ganen en diferentes áreas, por ello el basamento
ideológico en donde aun se sitúan algunos países de la región junto a
Venezuela, ya es considerada arcaica y desfasada de toda la realidad que marca
esta nueva era del siglo XXI. Es por ello que es importante reconocer lo que
ahora está surgiendo en el mundo, en primer lugar tenemos la globalización, la
conectividad a nivel global es impresionante, además las comunicaciones son
instantáneas y se han acortado las fronteras entre todas las naciones,
anteriormente era impensable viajar desde un extremo del mundo al otro, hoy en
día se hacen viajes en un par de horas a distintas distancias globales; en
segundo lugar tenemos los pasos agigantados de la tecnología y el crecimiento
del comercio internacional, las fronteras y las barreras ideológicas están
siendo derribadas como nunca antes.
Hoy
en día predomina la cooperación internacional y el libre comercio en gran parte
del mundo, el libre mercado es el modelo aplicado en gran parte de los países
libres y democráticos, donde los ciudadanos pueden hacer y realizar sus
actividades comerciales y financieras sin ningún tipo de intervención del
Estado. Situación muy diferente a lo que sucede en Venezuela donde predomina un
modelo ideológico que podríamos decir que es de finales del siglo XX y que no
se ajusta a los nuevos parámetros internacionales.
Entre
las características de la política exterior de Venezuela con el modelo
socialista ha habido varios puntos relevantes a destacar, de lo positivo de
esta política podemos ver que nuestro país ejerció un liderazgo internacional
bastante significativo, se lleno de idealismo a los pueblos de la región
sudamericana, de que Estados Unidos era responsable de todos los males de la
región lo cual ese discurso fue aceptado y apoyado por gran parte del
continente americano, además se llevo a cabo una alineación a potencias
emergentes y a otros centro de poder, esto sin lugar a dudas, al comienzo se vio
muy positivo y altamente aceptado en nuestro país y en el continente, además de
una defensa a ultranza de los precios petroleros a comienzos del nuevo milenio.
Pero
el sistema socialista no ha logrado generar un éxito mas allá de la retorica
antiestadounidense y anticapitalista, el discurso se vuelve repetitivo y sin
emoción cuando la mayoría de la población empieza a exigir políticas públicas
ordenadas y coherentes y menos discursos vacíos sobre el modelo estadounidense
y Venezuela no escapa de ello, actualmente el modelo socialista ya no tiene que
presentarle al país sino solo teorías conspirativas, eso solo dificulta las
relaciones internacionales ya que el mundo hoy en día requiere de acciones
concretas sobre los retos globales y un trabajo conjunto entre las naciones.
Uno
de los peores errores estratégicos de la política exterior venezolana, en socialismo, es alinearse con Estados en su
mayor medida; atrasados económicamente, sancionados por la comunidad
internacional o con sistemas democráticos fallidos y cuestionados, esto por
supuesto no trae ningún beneficio a la nación debido a lo poco que pueden
ofrecer a Venezuela, naciones colapsadas o atrasadas tecnológica y
económicamente. Ante esto el modelo socialista solo ha generado que las
naciones alineadas al mimo no puedan superarse y terminen colapsando, uno de los ejemplos
más contundente fue la extinta Unión Soviética un polo de poder en el mundo que
vio desintegrarse en horas por no haber manejado bien la geopolítica mundial o
en su defecto defender un sistema que fracaso irremediablemente, esto por supuesto llevo a Estados Unidos a posicionarse en el mundo como
centro del poder económico, financiero y tecnológico a nivel global. Por lo
tanto si nos fijamos bien en el modelo político venezolano del socialismo del
siglo XXI es exactamente igual a los gobiernos comunistas que gobernaron a
Europa Oriental en el siglo pasado; en esto me refiero a realizar las mismas
políticas públicas centralistas y coactivas, a una confrontación directa contra
Estados Unidos y el sistema capitalista y por último a coartar todas las
libertades de los ciudadanos en estos países. Por lo tanto el fracaso en
nuestro país no solo estaba asegurado sino que ya había acontecido en otras
naciones que se sumieron en un sistema geopolítico errado y sin ningún
beneficio a corto, mediano y a largo plazo.
Otro
aspecto interesante de mencionar es la caída de los precios del petróleo en
nuestro país, que ha generado una crisis económica muy importante en nuestra
sociedad, en primer lugar el petróleo venezolano fue utilizado estratégicamente
en los años de bonanza para influenciar a la mayor cantidad de países de la
región, para tenerlos en sintonía con el nuevo modelo socialista en Venezuela,
esto se puede resumir como, una compra de lealtades políticas entre los países
latinoamericanos con Venezuela, lo que hizo que nuestro país se convirtiera en
uno de los más influyentes y poderoso de la región. Esto desde luego enmarcado en la política
exterior del modelo socialista y antiestadounidense en aquel momento, pero como
los precios del petróleo están regidos por el libre mercado, de la oferta y la
demanda. Estos colapsan a mediados del 2012-2013 y desde ese momento Venezuela
no solo pierde influencia en la región, sino que cae en una terrible crisis
económica que aun no ha podido salir.
Además
hoy en día la región a decidido darle la espalda al gobierno venezolano en esa
retorica incendiaria y antiamericana y ha preferido sumarse al concierto de
naciones que apuestan por el libre comercio y el libre mercado, dejando a
nuestro gobierno en una situación de extrema debilidad y apoyo internacional,
solo contando con muy pocos aliados ideológicos que tienen graves
cuestionamientos en derechos humanos y en sus sistemas democráticos.
Las
consecuencias de todo esto han sido múltiples, tanto para el país como para sus
ciudadanos; uno de las consecuencias más inmediatas es el aislamiento
internacional del gobierno venezolano de las instituciones internacionales y de
los países de la región, además de la falta de cooperación y relaciones con los
mismos dificultando así el buen desarrollo y progreso del continente, ya que
ahora es Venezuela la que presenta mayor atraso económico y tecnológico en
muchas áreas y esto es debido al creciente aislamiento del país en cuanto a sus
vecinos suramericanos.
En
este contexto Venezuela ha perdido poder e influencia en América Latina, ya que
su principal vía de negociación fueron los dólares que proveía la venta de
petróleo, ante todo esto debido a la poca planificación económica y la falta de
políticas públicas para el desarrollo de la nación, los ciudadanos ahora sufren
una crisis económica de manera profunda en todas las áreas, trayendo esto mayor
pobreza y atraso al país.
Para
lograr salir de esta catástrofe en lo económico, político y social en nuestro
país es necesario varias acciones conjuntas pero decididas para llevar a buen
puerto a Venezuela antes que la actual coyuntura genere en un problema mayor y
sea más costoso para el país salir de esta situación.
Las
políticas públicas del Estado venezolano en esta última década y ahora están
trayendo graves consecuencias para todos los ciudadanos venezolanos, por lo
tanto debemos levantar la economía venezolana y restituir el buen desarrollo y
desempeño del país para que traiga prosperidad, riqueza y estabilidad a todo la
sociedad venezolana.
En
primer lugar, se debe de confeccionar un plan económico de corto plazo para
poder salvaguardar el bienestar y la estabilidad de la Republica, en primer
lugar acabando con los controles impuestos a la economía, como el control de
cambio y el control de precios, aunado a esto es menester del gobierno central
generar espacios de tranquilidad y confianza a la inversión privada nacional e
internacional por eso se debe en este caso empezar a privatizar o devolver las
empresas que fueron expropiadas y que hoy en día no son productivas y son en
todo caso una carga para el Estado venezolano, sincerar los precios de los
productos al mercado internacional y realizar un pacto económico con todos los
actores productivos venezolanos; como empresarios, productores, trabajadores en
las cuales se restablezcan mínimas condiciones para la producción en masa de
los artículos necesarios y prioritarios para el país como alimentos y
medicinas.
En
última instancia también recurrir al financiamiento internacional de las
naciones desarrolladas, esto supondría abandonar la retorica antiestadounidense
y anticapitalista para poder recibir inversiones privadas internacionales y
llevar leyes nacionales en las cuales se le dé la seguridad a los inversores de
que su dinero será devuelto y sus activos no serán expropiados en absoluto.
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